Cupcakes rojos contra el blues de febrero

Desde el 5 de febrero soy la feliz posee­dora de un Mac­Book Pro de 13″, así que ya no me puedo inven­tar nin­guna excusa para no haber escrito en el blog durante todo este tiempo. Podría decir que siem­pre que uso el por­tá­til es para entre­nar redes neu­ro­na­les o para defi­nir axio­mas sobre fluen­tes, accio­nes y even­tos dis­pa­ra­dos por sen­so­res en pro­log que per­mi­tan que un robot con­tro­lado por un meta-intérprete abduc­tivo loca­lice unos palos de colo­res y los mueva de un lado a otro, y que­dar tela de guay. Des­gra­cia­da­mente, no sería muy rea­lista dado que antes de ayer me tiré 2 horas inten­tando ele­gir una nueva colo­nia basán­dome en com­pa­ra­ti­vas (tras estre­llar mi bote casi gas­tado de CK one en el ves­tua­rio del gimnasio).

Mi funda nueva

Que­ría espe­rar a tener mi funda cool de luna­res para hacerle la foto, pero gra­cias a la peor tienda de acce­so­rios de por­tá­ti­les del mundo (Gear­zap, jamás com­préis nada ahí), recibí mi funda ayer, desde Ama­zon. Por pri­mera vez he usado el ser­vi­cio de pro­tec­ción del com­pra­dor de Pay­pal, que está genial y me ha per­mi­tido recu­pe­rar mi dinero de Gear­zap rapidísimo.

Es ver­dad que estoy muy ocu­pada y seguiré así al menos hasta el 26 de marzo, cuando aca­ban las cla­ses y todas las dead­li­nes y tengo que empe­zar a estu­diar para los exá­me­nes (que son todos al final de abril y prin­ci­pios de mayo). Eso me molesta mucho por­que tanto en Lon­dres como en el Impe­rial hay siem­pre muchí­si­mas cosas para hacer. La semana pasada sin ir más lejos cele­bra­ron el año nuevo chino en China Town y Tra­fal­gar Square, el mar­tes 16 fue el Pan­cake tues­day y gra­cias al mon­tón de cla­ses que tengo los mar­tes desde las 9am hasta las 6pm no pude ir a ver la Pan­cake race de Spi­tal­fields ni de hecho comer nin­guna tor­tita o crepe, el lunes ante­rior estuve en un bar de la Stu­dent Union ani­mando al Impe­rial en el Uni­ver­sity Cha­llenge y antes de todo eso tuvi­mos durante 8 días a Tere dur­miendo en nues­tro suelo y entre­te­niendo a Jorge mien­tras yo vivía en el Impe­rial por culpa de una deadline.

A pesar de todo, siem­pre hay tiempo para ponerse a hacer cup­ca­kes a las 11 de la noche, ¿no? (¡es la pri­mera vez que hago cup­ca­kes! la receta es del libro de la Hum­ming­bird Bakery) Mis com­pa­ñe­ros de grupo de Machine Lear­ning sin duda se van a ale­grar de verme hoy en nues­tra sesión de labo­ra­to­rio y tam­bién Jorge cuando desayune :)

Red Velvet cupcakes

Un comentario en Cupcakes rojos contra el blues de febrero

  1. Carlos dice:

    Joder que buena pinta tie­nen los pas­te­les.. sigue con la página que es de lo poco que me acuerdo de visi­tar de vez en cuando, y la ver­dad es k me gusta hacerlo :D. Dale las gra­cias a mal­vi­viendo por el link!