La ciudad de diseño

Un fenó­meno curioso de mi tra­bajo en Madrid es el redu­cido pero cons­tante flujo migra­to­rio de com­pa­ñe­ros a tie­rras nór­di­cas para tra­ba­jar en Spo­tify. Hay ya unos cuan­tos allí, así que era una buena idea hacer­les una visita y así ver en directo el país de Hen­ning Man­kell, los kanel­bu­llar e Ikea. Tras hacer mucho encaje de boli­llos con fechas y vue­los nos pilla­mos bille­tes para el último finde de agosto, para pasar 3 días y medio en Esto­colmo antes de que empe­zase a nevar en octu­bre o algo así.

Tunnelbana Rådhuset

Espec­ta­cu­lar gruta en la esta­ción de metro de Råd­hu­set

La capi­tal sueca superó bas­tante mis expec­ta­ti­vas como ciu­dad, y mira que eran muy altas. Había leído cosas sobre el diseño en gene­ral en Sue­cia, la pro­li­fe­ra­ción de tien­das donde encon­trar mue­bles y obje­tos de deco­ra­ción, el mon­tón de estu­dios y gale­rías que te encuen­tras por la ciu­dad… Y la ver­dad es que lo ves en cuanto bajas del avión y das una vuelta por las áreas de espera de las puer­tas de embar­que. Luego no haces más que con­fir­marlo en cada tienda, café, gale­ría comer­cial y por supuesto esta­ción de metro en la que entras. Las esta­cio­nes de metro for­man de hecho una gale­ría de arte gigante a lo largo de la ciu­dad. Todo está extre­ma­da­mente cui­dado esté­ti­ca­mente en esti­los muy dife­ren­tes, desde las calle­jue­las y pla­zas con suelo de pie­dra de Gamla stan hasta las lujo­sas bou­ti­ques y res­tau­ran­tes de Öster­malm, sin olvi­dar los cafés y las tien­das ultra trendy de Söder­malm. Es una ver­da­dera ciu­dad de diseño que a la vez resulta súper aco­ge­dora y agra­da­ble.

Gamla Stan - Mårten Trotzigs Gränd
Urban Outfitters | Flickr: Intercambio de fotos

Mår­ten Trot­zigs Gränd, la calle más estre­cha de Esto­colmo y el Urban Out­fit­ters

Es intere­sante que esa sen­sa­ción de que todo es bonito y per­fecto tam­bién se refleja en la gente. Me llamó muchí­simo el aspecto esme­rado y la indu­men­ta­ria de la mayo­ría de gente que te cru­za­bas por la calle o en el trans­porte público y que no eran turis­tas. Eso sumado a que los sue­cos en gene­ral son muy altos, muy rubios y muy per­fec­tos me hacía sen­tir un poco como un hob­bit o un enano yendo de visita a Riven­dell. Era divertido.

Arandanos

Arán­da­nos súper ape­ti­to­sos en el mer­cado de agri­cul­to­res

Gra­cias a nues­tros anfi­trio­nes una de las cosas que pudi­mos hacer en Est­colmo fue ir a ver las ofi­ci­nas de Spo­tify. Efec­ti­va­mente, molan tanto como podáis ima­gi­nar, con el pack com­pleto de cosas guays de gran empresa de Inter­net: salas de jue­gos, billar, deco­ra­ción súper molona, mesas de ping-pong… deco­ra­ción chu­lí­sima y un esce­na­rio para con­cier­tos en la enorme zona de cocina. A mí lo que sin duda me empu­ja­ría a ir a tra­ba­jar los fines de semana fue­ron las dos máqui­nas de pin­ball (¿por qué los bares ya no tie­nen máqui­nas de pin­ball, por qué?) y la nevera llena de Inno­cent Smoot­hies de un mon­tón de sabo­res.

Stadsbiblioteket

La impre­sio­nante biblio­teca muni­ci­pal de Esto­colmo

Ir a las ofis de Spo­tify no creo que lo inclu­yan pronto en los tours turís­ti­cos, pero aparte de eso aquí os dejo una pequeña selec­ción de sitios que me gus­ta­ron mucho:

  • La Stads­bi­blio­te­ket, una biblio­teca con una arqui­tec­tura impre­sio­nante en la que es gra­tis entrar, mola mucho si te gus­tan los libros por­que lite­ral­mente te rodean. Svea­vä­gen 73, 113 50 Sto­ckholm (Vasastaden).
  • La tienda de Urban Out­fit­ters. UO era uno de los sitios donde a veces me com­praba ropa en Lon­dres, prin­ci­pal­mente en reba­jas (toda­vía lo sigo haciendo online). Sus tien­das sue­len molar y la que tie­nen en Esto­colmo es la más chula que he visto hasta el momento, cons­truida en el anti­guo cine Röda Kvarn y situada en medio de Biblio­teks­tan, la zona de shop­ping por exce­len­cia. Biblio­teks­ga­tan 5, 111 46 Sto­ckholm (Östermalm).
  • El puesto de aren­ques fri­tos Nys­tekt ström­ming. Es una forma genial de pro­bar algo típico sueco sin gas­tar mucho dinero, por 35kr ya se puede con­se­guir un bocado bas­tante decente, y como en todas par­tes se puede pagar con tar­jeta. Söder­mal­ms­torg 1, 116 45 Sto­ckholm (Slus­sen, entre Gamla stan y Södermalm).
  • El uber-cool dis­trito de SoFo, en medio de Söder. Aquí encon­tra­mos tien­das como Grandpa, delis muy neo­yor­qui­nos como el Nytor­get Urban Deli o el estu­pendo mer­cado de agri­cul­to­res que tiene lugar los sába­dos por la mañana en el paseo Kata­rina ban­gata. Merece mucho la pena pasear por allí. SoFo, South of Fol­kun­ga­ga­tan, limi­tando con Ring­vä­gen, Ers­ta­ga­tan y Göt­ga­tan (Sördermalm).
Spotify HQ

Un espa­cio cual­quiera en las ofis de Spo­tify

Hubo muchos más luga­res que me encan­ta­ron y un puñado de sitios que me dejé pen­dien­tes, igual tengo que vol­ver el verano que viene :) Muchas más fotos del viaje en el corres­pon­diente set de Fli­ckr.

Un comentario en La ciudad de diseño

  1. Sand dice:

    Me he que­dado fli­pada con las esta­cio­nes de metro… Ya no he podido leer el resto del post con los mis­mos ojos… Des­pués de ver esto, Madrid me parece mucho más abu­rrida… (O diga­mos que las cosas guays de Madrid están escon­di­das y hay que bus­car­las más)