El Palacio de Alhajadú

Diciem­bre y la Navi­dad, la época en la que el cen­tro de Madrid se vuelve intran­si­ta­ble y el tra­yecto del tra­bajo a casa se con­vierte en un ago­bio, tam­bién trae una exa­ge­ra­ción de pla­nes alter­na­ti­vos para huir de las masas de turis­tas y visi­tan­tes y tra­tar de ani­marse y hacer cosas a pesar de estar en la tem­po­rada más depri­mente del año. Han vuelto las pop-ups de Madrid in Love y de Bet­ter de las que ya hablé el año pasado. Los de Bet­ter cam­bia­ron el piso de The Apart­ment por las tres plan­tas más terraza de The Hovse, que cerró la puerta el día 24 y que ha sido tan espec­ta­cu­lar como pro­me­tía. Los de Madrid in Love han des­ple­gado todo su arse­nal vin­tage, un mon­tón de mar­cas boni­tas y las cosas ricas de Petra Mora en la anti­gua fábrica de carrua­jes de la calle Fer­nando VI en la que ya han estado otras veces. Tam­bién han cele­brado sus edi­cio­nes de Navi­dad los mer­ca­dos y ferias más famo­sos, como el de Moto­res, el Nómada Mar­ket, el Ciento y Pico, La Buena Vida… Pero este año ha lle­gado un evento nuevo que se merece un post exclu­sivo: El Pala­cio de Alha­jadú.

El Palacio de Alhajadú

La fachada desde la Plaza de San Mar­tín

Lo pri­mero es que tiene un nom­bre de cuento escrito en un letrero lumi­noso que auto­má­ti­ca­mente capta tu mirada si vie­nes desde Callao. Cuando ya tenían la fachada lista con las luces encen­di­das unos días antes de abrir y lo vi por pri­mera vez me faltó tiempo para bus­car lo que era al lle­gar a casa: un espa­cio creado por la gente de la Casa Encen­dida en la bonita Casa de las Alha­jas, con mer­ca­di­llo navi­deño, café y acti­vi­da­des para niños, con una esté­tica y atmós­fera súper cui­da­dos y muy espe­cia­les.

Máquina registradora
Lana de León

Máquina regis­tra­dora y lana de León en el stand de peSeta

Bas­tan­tes mar­cas que molan están pre­sen­tes en Alha­jadú, entre ellas algu­nas que me encan­tan como casa peSeta, Oddy Neigh­bours o Favo­rito Stu­dio. Ade­más del mer­cado tam­bién pro­yec­tan pelis de ani­ma­ción, hacen con­cier­tos y talle­res infan­ti­les y tie­nen una sala en la que se pue­den pin­tar las pare­des. La cafe­te­ría de la última planta está nada menos que a cargo de La Moji­gata. Solían tener un café ado­ra­ble con todo bue­ní­simo en el Barrio de las Letras pero lo cerra­ron para dedi­carse en exclu­siva a su case­ring. Orga­ni­zan unos even­tos fli­pan­tes y de vez en cuando hacen cosas pop-ups como ésta.

Cafetería de La Mojigata

Las mesas en el café pop-up de La Moji­gata

Pero la estre­lla del pala­cio para mí es la pre­ciosa ins­ta­la­ción de luces Pide un deseo. Una espe­cie de torre de tiras de metal y más de 80 bom­bi­llas que sube por el cen­tro del edi­fi­cio y que se ilu­mina como si fuese la cuerda de un arpa vibrando cuando soplas por una pajita situada en el segundo piso. ¡Es chulísimo!

El Pala­cio de Alha­jadú está hasta el 5 de enero en La Casa de las Alha­jas (Plaza de San Mar­tín 1), así que si tenéis la opor­tu­ni­dad no dejéis de visi­tarlo. Aquí está el pro­grama com­pleto de acti­vi­da­des.

4 comentarios en El Palacio de Alhajadú

  1. Niemand dice:

    Últi­ma­mente tu blog va algo sobre­car­gado. Si tu ser­vi­dor te per­mite usar WP-Super-Cache le daría un plus. (con­sejo barato :P)

  2. Rosa dice:

    ¡Gra­cias! Tengo W3 total cache pero no está bien con­fi­gu­rado, tengo algu­nos pro­ble­mi­llas últi­ma­mente con el hos­ting y quiero mudar el blog a otro sitio, lo que pasa es que no he encon­trado el tiempo para hacerlo :( Siento que mis 2 o 3 lec­to­res ten­gan que pade­cer len­tos tiempo de carga.

  3. Niemand dice:

    Yo estoy con esto:

    https://​gigas​.com/​p​a​n​e​l​/​?​c​m​d​=​c​a​r​t​&​a​m​p​;​a​c​t​i​o​n​=​a​d​d​&​a​m​p​;​i​d​=​8​6​&​a​m​p​;​l​a​n​g​u​a​g​e​c​h​a​n​g​e​=​S​p​a​n​i​s​h​&​a​m​p​;​c​y​c​l​e​=​s​&​a​m​p​;​c​u​r​r=0

    75 (semes­tral) x2 = 150€/anual

    Pero claro, yo ahí tengo varias webs y es un ser­vi­dor en el que tú te lo gui­sas y comes todo, eso sí, ideal para mon­tar lo que quie­ras. Sin los pro­ble­mas típi­cos del alo­ja­miento com­par­tido, que ima­gino que es lo qué te está frenando :(