Mi habitación

Acabo de sacar 4 fotos de mi habi­ta­ción aquí en Sevi­lla. He estado viviendo 3 años en este piso y en este cuarto y ahora siento un mon­tón de pena al pen­sar que me voy. Cuando en febrero vuelva de Aus­tria y pase a visi­tar a Juanjo habrá otra per­sona viviendo aquí, dur­miendo en mi cama, usando mis mue­bles… y va a ser muy raro aso­marme y no ver mis cosas. Segu­ra­mente entraré en estado de shock. En los últi­mos días Juanjo ha estado bus­cando com­pa­ñe­ros de piso y ya tiene los con­tra­tos fir­ma­dos y todo. Cada vez que lo pienso me pongo muy triste. La gente que vive en pisos de estu­dian­tes suele refe­rirse a su casa como la casa donde viven sus padres, en su pue­blo, pero yo siem­pre que decía “mi casa” lo hacía refi­rién­dome a este piso.

Como pronto ten­dré que reco­ger todas mis cosas (de hecho ya he empe­zado un poco) he hecho las fotos éstas para poder tener un pequeño recuerdo de mi habi­ta­ción cuando toda­vía vivía en ella.

Cortinas La foto ésta que se ve tan mal a la dere­cha es de mi ven­tana y de las cor­ti­nas que hice yo misma al poco de mudarme aquí. Están cosi­das por com­pleto con gra­pas por­que no sé coser nada, ni a mano ni con máquina de coser (que no tengo, ade­más). Tam­bién están mis pós­ters de Ame­lie y mi móvil de Harry Pot­ter man­gado de un video­club. Segu­ra­mente dejaré las cor­ti­nas pues­tas para quien venga a vivir aquí o se las daré a Juanjo que no tiene cor­ti­nas y los veci­nos lo ven en la inti­mi­dad de su habi­ta­ción, mien­tras duerme o mien­tras hace sus cosas xD. En la ven­tana hay pegada una radio­gra­fía mía, parece que del abdo­men, de las múl­ti­ples radio­gra­fías que tengo debido a mi natu­ra­leza enfer­miza. Tam­bién la dejaré para quien venga.

Mi mesa
En la siguiente foto está mi mesa con mi orde­na­dor, mi TFT, la impre­sora y esas cosas. Ahí podéis ver tam­bién mi mons­truo del Spa­guetti vola­dor, el pós­ter ama­ri­llo pro­pie­dad de mi oso Nar­co­lep­sia y mi estan­darte de Gryf­fin­dor (regalo de Jorge). Ah, tam­bién está el telé­fono de las Bratz con forma de labios de color morado, que es la cosa más anti­er­go­nó­mica jamás dise­ñada. Des­pués de 15 minu­tos hablando por él te tie­nen que recons­truir la oreja por com­pleto, pero es mono (creo que a mi buen amigo Enri­que le gustaría).

En la ter­cera foto están mis estan­te­rías, la blanca es mía y la otra la heredé de Miguel cuando se fue a Madrid. Nor­mal­mente la de la dere­cha esta­ría hasta arriba de car­pe­tas de apun­tes pero ya me las he lle­vado, igual que los libros. Estoy inten­tando liar a Juanjo para que me deje poner una de ellas en el pasi­llo dejando mis cosas colo­ca­das en ella y así no tener que reco­ger­las. Creo que mien­tras él está en Lon­dres en julio y yo estoy aquí sola en el piso des­per­di­garé mis cosas por todas par­tes para así no tener que mudar nada hasta febrero. Las mudan­zas me dan ver­da­dero pánico, me des­pierto sudando por las noches y eso. En febrero, cuando vuelva de Aus­tria y no tenga donde vivir, me haré fuerte en el salón apro­ve­chando que están ya todas mis cosas aquí e inten­taré que no me echen, alar­gando mi estan­cia pro­vi­sio­nal de bus­car piso a 4 meses.

Estanterías

En esas dos estan­te­rías están todas mis pose­sio­nes chu­las (pero fal­tan todos los libros y muchos cómics), cómics, video­jue­gos, el mecano, la Game­Cube, el iBook, rega­li­tos… A mitad de curso esta­ban muchí­simo más lle­nas, pero me lo he ido lle­vando todo poco a poco debido a mi psi­co­sis y mi terror por las mudanzas.

Cama
Por último ahí está mi cama y mis arma­rios. Hace dos años me harté de tener un arma­rio inu­ti­li­zado por la cama así que le quité las puer­tas y encajé den­tro una mesa de Ikea y puse una tabla azul a modo de cabe­cera de la cama. Se quedó bas­tante bien, como puede verse. Encima de esa mesa hay una cama pequeña que es donde duer­men mis osos (Nar­co­lep­sia y Douglas-Tom), las ove­jas (Ove­jita, Rusita y Mary) y el mono de Think­geek (Timmy). Antes dor­mían en mi cama, que es bas­tante grande, pero todo el mundo nece­sita inde­pen­den­cia y madu­rez. Están bas­tante apre­ta­dos en reali­dad, pero nunca se han que­jado. El cojín de tela vaquera que se ve en la cama lo hice yo por acci­dente. En reali­dad que­ría hacerme un bolso pero me salió exce­si­va­mente acol­chado y grande y con forma de de almohada. Está al revés, por el otro lado tiene cosas cosi­das (¡con hilo real!) pero no me ape­tece repe­tir la foto. En pri­mer plano apa­rece Cala­maro, al que por cierto voy a ver mañana en Getafe.

Vacaciones y videojuegos

Exac­ta­mente hoy he dado fin al que posi­ble­mente haya sido el peor año aca­dé­mi­ca­mente hablando de toda la carrera. He tenido bas­tan­tes asig­na­tu­ras feas con tra­ba­jos insu­fri­bles e inter­mi­na­bles que me han qui­tado horas y horas para luego obte­ner las peo­res notas de mi vida como recom­pensa. Creo que por eso hoy, cuando he entre­gado el tra­bajo de Pro­gra­ma­ción Con­cu­rrente y Dis­tri­buida no he sen­tido la espe­cie de libe­ra­ción esa que se siente siem­pre al ter­mi­nar, es como si no hubiese cum­plido bien con mi tra­bajo. Pero bueno, qui­tando eso, los días pró­xi­mos creo que van a ser boni­tos y lle­nos de acti­vi­dad. Por pri­mera vez des­pués de 3 años en Inge­nie­ría Infor­má­tica he con­se­guido reunir un grupo de ami­gos con los que pasar tiempo fuera de la Escuela y voy a tener hasta vida social. Con ellos he pasado mi tra­di­cio­nal único día de todo el verano en el que voy a la playa (si fuese más días no podría man­te­ner mi tono de piel blanco-amarillento) y espero poder tener algu­nas sesio­nes de pizza & Mun­ch­kin.

Prin­ci­pal­mente voy a dedi­car los pró­xi­mos días a jugar a video­jue­gos. Justo antes de que empe­zase el lío de exá­me­nes y entre­gas de tra­ba­jos me auto-regalé el Final Fan­tasy III que salió para la DS junto con la guía de Futu­re­press y desde enton­ces he jugado ape­nas 8 horas. Tengo muchas ganas de pasar las horas muer­tas jugando. Lo cierto es que nunca he jugado nin­gún Final Fan­tasy, sim­ple­mente por­que nunca tuve la Play Sta­tion y tam­poco me lla­ma­ban la aten­ción los emu­la­do­res. Me he per­dido uno de los mejo­res jue­gos de la his­to­ria de los video­jue­gos, el Final Fan­tasy VII, y con tan­tos jue­gos como tengo en cola, veo difí­cil jugarlo en un futuro pró­ximo. Es una lás­tima por­que cada vez me gus­tan más los RPG, creo que es mi género favo­rito. Me encan­tan los com­ba­tes por tur­nos y sobre todo los jue­gos que traen muchos pará­me­tros que influ­yen en los per­so­na­jes y en la forma de mejo­rar­los. Por ejem­plo, el Final Fan­tasy III trae una espe­cie de sis­tema de tra­ba­jos, en el que pue­des ele­gir y cam­biar de tra­bajo (vie­nen un mon­tón, todos los típi­cos como mago blanco, mago negro, gue­rrero, caba­llero, monje, bardo… y algu­nos más rari­llos) y tie­nes ade­más del nivel de toda la vida (el que se aumenta con los pun­tos de expe­rien­cia gana­dos en los com­ba­tes) un nivel de tra­bajo. El nivel y el tipo de tra­bajo influ­yen en los valo­res que pue­des alcan­zar de fuerza, habi­li­dad, espí­ritu,… (todas las carac­te­rís­ti­cas del per­so­naje) y tam­bién en los tipos de armas y arma­du­ras que pue­des lle­var y en las magias que pue­des usar. Como se maneja a 4 per­so­na­jes a la vez, hay que ele­gir estra­té­gi­ca­mente el tra­bajo de cada uno para com­bi­nar­los bien y todo eso.

Real­mente la his­to­ria del Final Fan­tasy III no me está engan­chando nada (me parece muy sim­ple) pero el juego en sí me está gus­tando más que nada por los tra­ba­jos y tam­bién por la guía, que es una pasada. Es bas­tante gorda y muy com­pleta, vie­nen hasta fór­mu­las mate­má­ti­cas para cal­cu­lar el daño que se inflige en fun­ción de un mon­tón de para­mé­tros, para cal­cu­lar la pro­ba­bi­li­dad de hacer un ata­que crí­tico… un mon­tón de cosas. Luego ade­más, para apro­ve­char la cone­xión wifi de la con­sola, se pue­den enviar car­tas a los per­so­na­jes que vas cono­ciendo y a ami­gos (con los códi­gos de amigo) haciendo uso de la “mogu­red”. Aún no he pro­bado eso, pero lo tengo que hacer con Juanjo que tam­bién tiene el juego.

Ade­más del Final Fan­tasy III tengo el Phoe­nix Wright 2 desde ayer. Eso y un bote de laca de uñas roja fue­ron los rega­los de Juanjo para mi cum­plea­ños (que es en agosto, pero la incon­ti­nen­cia rega­la­dora es lo que tiene), todo lo que una chica puede desear. El Phoe­nix Wright 2 es un juego que me daba bas­tante miedo empe­zar a jugar por­que el 1 colapsó por com­pleto mi vida. Cuando un día lle­gué 2 horas tarde a la escuela donde había que­dado para un tra­bajo des­pués de poner absur­das excu­sas y otro día no entré en clase y todo por­que estaba jugando a ese juego y no me podía des­pe­gar de la con­sola me juré a mí misma que no empe­za­ría la segunda parte hasta que no hubiese entre­gado el último tra­bajo del curso. Como véis, llega en buena fecha. A par­tir de hoy me podréis oir gri­tar “¡Pro­testo!” y esas cosas mien­tras se me secan las uñas de los pies, claro. Ahora sólo nece­sito unos sepa­ra­do­res de dedos.

Phoenix Wright y laca de uñas

Cambios de rumbo

El lunes pasado tuve mi pri­mera comida de nego­cios en un res­tau­rante piji­llo de cerca de mi casa. Adopté mi pose de niña buena, tímida y modo­sita con dos pro­fe­so­res de mi Escuela y mi puede-que-futuro jefe en Bru­se­las. Me estuvo expli­cando cuál sería el plan para que tra­ba­jara con ellos y en gene­ral me gustó bas­tante. Sería para ir allí en sep­tiem­bre de 2008 habiendo pre­sen­tado pre­via­mente el pro­yecto fin de carrera aquí en Sevi­lla y habién­dolo hecho sobre algún tema de inves­ti­ga­ción rela­cio­nado con el reco­no­ci­miento de voz. Ade­más, me exi­gen obte­ner la cali­fi­ca­ción de Matrí­cula de Honor en el pro­yecto (el señor de Bru­se­las usó la expre­sión “reclu­tar exce­len­cia” para refe­rirse a su sis­tema de bús­queda de estu­dian­tes beca­rios). Según tengo enten­dido, no es algo des­ca­be­llado, ya que es un tra­bajo guiado y con­tro­lado por un pro­fe­sor. Todo esto tiene una serie de consecuencias:

  • Ten­dría que fir­mar algu­nos acuer­dos de licen­cias y de con­fi­den­cia­li­dad con res­pecto a mi pro­yecto. No tengo muy claro cuál es el marco legal de los PFC den­tro de la Uni­ver­si­dad, pero habría que con­si­de­rar esos temas.
  • No tengo que renun­ciar a mi beca Eras­mus a Aus­tria, que es para sep­tiem­bre de este año. Den­tro de un par de sema­nas calculo que ten­dré ter­mi­nado todo el pape­leo rela­cio­nado con la misma. Igual hasta pongo un post reco­pi­la­to­rio para ayu­dar a futu­ros eras­mus de mi Escuela. Depen­derá de mis nive­les de altruismo, vagan­cia y procastinación.
  • Mi direc­tor de pro­yecto sería un pro­fe­sor del que tengo una opi­nión muy buena y que me ins­pira bas­tante sim­pa­tía. Me dio clase de Pro­ce­sa­do­res de Len­gua­jes I (a raiz de esa asig­na­tura con­tactó con­migo para la beca de Bru­se­las) y me pare­ció muy orde­nado, ama­ble y poco agobiante.

De momento no he tomado una deci­sión ofi­cial, pero todo apunta a que apro­ve­charé esta opor­tu­ni­dad. El incon­ve­niente que le veo es que me aleja de mi obje­tivo ini­cial de dedi­carme a algo rela­cio­nado con la Compu­tación Celu­lar con Mem­bra­nas, que sigue siendo lo que más me gusta y lo que está más rela­cio­nado con las mate­má­ti­cas. Puede que al final me eche atrás y haga otra cosa como pro­yecto, quién sabe. Mi tutor como alumna interna tam­bién me ofre­ció un tra­bajo para el año que viene rela­cio­nado con las célu­las y apli­cado a comu­ni­ca­cio­nes móvi­les (o algo así, me lo dijo en un pasi­llo de forma bas­tante apre­su­rada) pero aquí en Sevi­lla y real­mente nece­sito un cam­bio de aires, por lo que lo rechacé. De todas for­mas, en ese campo no creo que me fal­ten opcio­nes, puesto que hay muy poca gente intere­sada en esos temas (a los de mates no les interesa lo sufi­ciente la infor­má­tica y a los de infor­má­tica no les intere­san lo sufi­ciente las mates) y yo ya parto con un pequeño enchufe. Tam­bién creo que lo de Bru­se­las me puede abrir más caminos.

Ale­ján­dome ya de estas refle­xio­nes pro­fe­sio­na­les y aca­dé­mi­cas, el día 7 de julio voy al con­cierto de Cala­maro + Fito y Fiti­pal­dis en Getafe (Madrid). La entrada ha sido mi regalo de cum­plea­ños a Jorge (¡feli­ci­da­des!). Gra­cias a las mal­di­tas casua­li­da­des de la vida, una per­so­nita a la que estoy deseando ver desde hace tiempo y cuya loca­li­za­ción actual es pre­ci­sa­mente Getafe, estará ese día volando muy lejos a un sitio poco seguro y nada reco­men­da­ble. Allí en el con­cierto estaré tam­bién con Gosku. Creo que va a estar bien, ade­más, lo van a gra­bar y todo, para edi­tar luego un CD o un DVD. Inten­taré gri­tar mucho.

La vida sigue mientras programas un compilador

Así es. Durante más tiempo del que alcanzo a recor­dar me he estado arras­trando de la cama al cen­tro de cálculo o al orde­na­dor de mi mesa si era fin de semana para pro­gra­mar un com­pi­la­dor para un len­guaje orien­tado a obje­tos cono­cido como L-1, absurdo e inú­til en sí mismo. He librado una dura bata­lla con­tra un pode­roso enemigo, el anti­pa­trón tra­bajo de PL2 (Pro­ce­sa­do­res de Len­gua­jes 2) y su enér­gico ejér­cito de Blobs, que por fin ha ter­mi­nado y en la que me he alzado con la vic­to­ria. El tro­feo en forma de CD ha sido entre­gado a mi expre­sivo pro­fe­sor hace exac­ta­mente 15 minutos.

Llevo desde el lunes por la mañana con el puto tra­bajo prác­ti­ca­mente aca­bado, pre­pa­rada para ases­tar el golpe mor­tal, viendo como las 2 horas que cal­cu­laba que iba a estar pro­gra­mando los reto­ques fina­les se trans­for­ma­ban en 12 una y otra vez, sobre­vi­viendo a base de mag­da­le­nas en el CDC, con los ner­vios total­mente des­qui­cia­dos, con­su­mién­dome en mi silla gira­to­ria delante de un TFT. No he estado sola, a mí lado podía oir las risas his­té­ri­cas de mis com­pa­ñe­ros cuando des­cu­brían un nuevo caso que no habían con­si­de­rado en el cálculo de tipos o supli­cando la muerte antes que vol­ver a tocar el ana­li­za­dor sin­tác­tico. Ha habido momen­tos de cri­sis en los que he estado a punto de ren­dirme, cuando tenía­mos que reti­rar algún cadá­ver de alguien que caía aba­tido bajo las lan­zas de la gene­ra­ción de código, he pen­sado que no valía la pena y me he plan­teado huir. En esos momen­tos difí­ci­les recor­daba a nues­tros ante­pa­sa­dos, que lucha­ron por nues­tra liber­tad y pro­gra­ma­ron el com­pi­la­dor para la máquina basada en regis­tros y eso me daba fuerza y aliento para vol­ver a mi posición.

Ahora todo ha ter­mi­nado y atrás que­dan las cla­ses Java de 1500 líneas, los erro­res eso­té­ri­cos de ANTLR, los java.lang.NullPointerException veni­dos direc­ta­mente del infierno, la pila infec­tada de la JVM… Siento que he cre­cido, que veo el mundo de otra manera, que puedo mirar a los ojos a un Tree­Par­ser y lle­gar hasta el fondo de su alma. He de superar las secue­las, los kilos que he adel­ga­zado, el pelo que perdí durante el ata­que de la gene­ra­ción de código de las secuen­cias, pero aun­que el tiempo pase, un tro­cito de mí nunca vol­verá a ser igual.

Mien­tras tanto han pasado cosas que he sen­tido leja­nas y aje­nas, de las que puedo des­ta­car cuatro:

  • Juanjo arrancó la pan­ta­lla tác­til de su nin­tendo DS pen­sando que estaba qui­tán­dole el pro­tec­tor Hori que era tan genial que no se notaba nada, casi como si no estu­viera puesto. Afor­tu­na­da­mente, el método del Corte Inglés swap no le defraudó.
  • Tomé una deci­sión sobre mi beca Eras­mus, en prin­ci­pio desde sep­tiem­bre hasta febrero podréis leer mis aven­tu­ras en Aus­tria, con la nieve, el ale­mán y la resi­den­cia de estu­dian­tes en la que viviré.
  • Me ofre­cie­ron una beca de prác­ti­cas en Bru­se­las sobre la que aún no he tomado una deci­sión. Depen­diendo de cómo acon­tez­can los pró­xi­mos días, quizá sus­ti­tuya mis aven­tu­ras en Aus­tria por mis aven­tu­ras en Bél­gica, sin resi­den­cia, con el fran­cés, no sé si con nieve o no, y con un tra­bajo de mayo­res de algo de reco­no­ci­miento de voz.
  • Y ya que esta­mos con cosas inter­na­cio­na­les, del 22 de julio al 18 de agosto voy a estar en Lon­dres apren­diendo inglés por cor­te­sía del Minis­te­rio de Edu­ca­ción y Cien­cia. Diría que tam­bién con­taré mis aven­tu­ras pero no sé si en la casa en la que voy a vivir con una fami­lia inglesa ten­dré acceso a inter­net. En caso de que no lo tenga muy fácil, con­taré mis aven­tu­ras pero en dife­rido al regre­sar a España

En los pró­xi­mos dos días tengo que estu­diar todas las asig­na­tu­ras que aban­doné en la trin­chera para luchar con­tra PL2, pero ya no tengo miedo. Ahora que puedo mirar a la muerte sin pes­ta­ñear, empu­ñaré mi espada y me enfre­taré sin pen­sár­melo a Arqui­tec­tura de Sis­te­mas Para­le­los y a Inge­nie­ría del Soft­ware. Deseadme suerte.

Ubucon Sevilla

11:20. Estoy ahora mismo escri­biendo desde una con­fe­ren­cia de la Ubu­con que está teniendo lugar en mi Escuela. La Ubu­con ésta parece una espe­cie de reunión de desa­rro­lla­do­res y más gente que tra­baja en Cano­ni­cal o que de algún modo está rela­cio­nada con Ubuntu. No ha venido prác­ti­ca­mente nadie de mi Escuela, sólo hay gente de fuera. Delante de mí hay sen­ta­dos un niño y una niña de 14 o 15 años que han levan­tado la mano cuando han pre­gun­tado si alguien hacía “packing”. Puede que ten­gan más edad pero no estén dema­siado desa­rro­lla­dos, que es algo que suele pasar cuando uno se dedica al soft­ware libre en vez de a pegarse con otros niños.

13:15. He visto ya un par de con­fe­ren­cias que han estado bas­tante bien. Luego había café y galle­tas gra­tis (y cami­se­tas de Gua­da­li­nex para las niñas) y ahora mismo está hablado sobre AMIGU un amigo de la infan­cia de Jorge (más cono­cido como “el Huma­nen”). Veo ya mucha más gente de mi Escuela, casi todos del Sugus. AMIGU parece una espe­cie de pro­grama para auto­ma­ti­zar la migra­ción de Win­dows a Linux (con­fi­gu­ra­cio­nes de ges­to­res de correo, eMule, etc). Está ahí hablando el tío y me han vuelto a dar ganas de apren­der Pyt­hon. Cuando estuve en una con­fe­ren­cia de Ima­gi­ná­tica sobre Django y habla­ron sobre él ya me pare­ció que está­ba­mos hechos el uno para el otro. En fin, esto es pro­cas­ti­nar un poco.

Está­ba­mos ahí aten­tos a ver si nos lle­va­mos a los gui­ris a comer al Sloppy pero se han esfu­mado todos. Luego es la con­fe­ren­cia de Ubuntu Women así que seguro que vuelven.

14:00. Ya esta­mos en la con­fe­ren­cia de Ubuntu Women y están teniendo algu­nos pro­ble­mas téc­ni­cos para poner la pre­sen­ta­ción. Han dicho que alguien hable de algo mien­tras lo arre­glan y enton­ces ha subido una tía que había son­reído a Jorge en la cafe­te­ría y de la que tenía­mos serías dudas sobre su sexua­li­dad por­que lucía gran­des pechos, melena larga y una cami­seta de Goo­gle con una O así for­mando el sím­bolo ese feme­nino con una cruz en rosa mien­tras que el resto de la cara y el cuerpo no eran muy feme­ni­nos. Cuando ha subido para hablar de Beryl con una voz sor­pren­den­te­mente grave, se ha colo­cado una teta que se le había movido y ha ini­ciado sesión como “quinn” nues­tras dudas se han des­pe­jado. Ah, y resulta que es el/la “lea­der” del pro­yecto Beryl, lo aca­ba­mos de inves­ti­gar: Beryl Team, quinn_storm.

Parece que no arre­glan el pro­blema y que “queen” ya se ha can­sado de que­mar ven­ta­ni­tas así que nos lar­gan a comer. No sé si nos que­da­mos sin Ubuntu Women o si la darán luego. De cual­quier forma, yo no lo veré por­que no estaré por la tarde a causa de múl­ti­ples obli­ga­cio­nes domés­ti­cas (poner lava­do­ras, bus­car un regalo para mi madre, escri­birle una carta y enviarle todo por correo para que le haga ilu­sión y eso, esca­quearme de fre­gar el baño y correr para inten­tar superar mi record per­so­nal de 37 minu­tos) y tam­bién algu­nas obli­ga­cio­nes académicas.

Desde aquí os animo a ins­ta­la­ros Ubuntu, es muy chula y muy fácil, os va a gus­tar más que el Win­dows ese feo que tenéis. Pen­sad que si alguien como yo puede usarla cual­quier per­sona o mono bien entre­nado puede. Ade­más, le podréis poner a vues­tro por­tá­til una pega­tina tan molona como ésta que nos han dado:

Pegatina Ubuntu

Violencia audiovisual

He deci­dido hablar un poco de algo que me pasa, más que nada por­que últi­ma­mente pienso en ello más de lo habi­tual y por­que ade­más, gra­cias a las bon­da­des de Inter­net, esto podría lle­gar a los ojos de alguien a quien le pase lo mismo que a mí y que me otor­gase el honor de cono­cerle. Soy cons­ciente de que sólo me leen mis amigos/conocidos (que pro­ba­ble­mente ya sepan de qué va esto) y de que la página sigue sin fun­cio­nar en Inter­net Explo­rer, pero de ilu­sión tam­bién se vive. Tam­bién lo hago para poder enviar aquí a la gente a la que tengo que expli­car lo que me pasa una y otra vez, es dema­siado pesado repe­tir las mis­mas cosas.

En fin, vaya­mos al grano. No soporto la vio­len­cia ni la mal­dad en nin­gún for­mato audio­vi­sual, ya sea en directo, en la radio (en este caso sólo audio), en la tele o en la gran pan­ta­lla. La soporto en dosis mode­ra­das en los libros y por­que con los libros quien pone las imá­ge­nes soy yo y por­que soy mucho más cons­ciente de que es todo fic­ción. Tam­poco leo los perió­di­cos, huyo de los tíos del 20 minu­tos o del Qué cada mañana cuando llego a la Escuela y según quien esté, a veces huir es toda una hazaña ago­ta­dora. Ahora no viene al caso, pero me gus­ta­ría saber dónde entre­nan a esa gente.

Cuando digo que no soporto esce­nas vio­len­tas o de mal­dad no me refiero a explo­sio­nes, catás­tro­fes natu­ra­les donde mue­ren seres huma­nos o acci­den­tes de trá­fico, por poner un ejem­plo. Es un poco com­pli­cado de expli­car, así que pon­dré el ejem­plo que pongo siem­pre de pelí­cula que vi acci­den­tal­mente por­que escapó a mi comité de cen­sura pri­vado y cuyas esce­nas me impi­die­ron dor­mir esa noche y se que­da­ron gra­ba­das para siem­pre en mi mente: La Milla Verde. Hay dos cosas que recuerdo casi a dia­rio desde hace un mon­tón de tiempo; una es mi abuela, que murió hace 5 años, y la otra es esa pelí­cula, que vi hace unos 6 años. Con esto os podéis hacer una idea de lo que me afec­tan esas cosas.

No puedo ver actos de mal­dad, diri­gi­dos a dañar a alguien de la forma que sea, per­pe­tra­dos por seres huma­nos (o por ani­ma­les o cosas huma­ni­za­dos, que El Rey León tam­poco me gusta nada, por la parte en la que muere el padre de Simba a causa del malo malí­simo de la peli que ade­más es su her­mano). Cuando digo que no puedo sopor­tarlo no estoy exa­ge­rando nada, si veo como per­so­nas jue­gan con el sufri­miento ajeno y mane­jan la vida a su antojo, de forma fría y cal­cu­lada, siento gran­des deseos de morir. No es ver san­gre o ver una peli mala de acción o jugar al Unreal o que dos tíos se den de hos­tias por una chica. A ver, no me gusta dema­siado ver san­gre, me da asco, pero es otro tema dis­tinto y son otros moti­vos. Tam­poco veo pelis de terror por­que me dan mucho miedo, pero siguen siendo otras las razones.

Otro ejem­plo para ilus­trar per­fec­ta­mente de qué se trata es El Efecto Mari­posa. Si la habéis visto, acor­dáos del vecino pede­rasta y de su hijo, sobre todo de su hijo. De su hijo y de la escena con el perro (escena que yo no lle­gué a ver pero que me ima­gino tam­bién bas­tante a menudo). A eso me refiero, ni más ni menos. Esa peli empecé a verla con Jorge, por­que él aún no enten­día muy bien qué cosas podía ver yo y qué cosas no, y la tuvi­mos que qui­tar a la mitad antes de que me diese algún tipo de ata­que. Tam­bién si habéis visto Requiem por un sueño lo podréis com­pren­der, yo no la he visto por­que Jorge dice que si la viese me sui­ci­da­ría. Es la pelí­cula que tengo más prohi­bida de todas.

Por los mis­mos moti­vos tam­poco veo nunca las noti­cias. No las escu­cho en la radio ni las leo en los perió­di­cos o Inter­net. Me hizo gra­cia una vez encon­trar un post en el blog de Gon­zoTBA en el que hablaba de estar un mes entero sin infor­marse sobre lo que pasa en el mundo en plan expe­ri­mento. Le hicie­ron una entre­vista en la radio a raiz de ello y todo. Yo llevo así prác­ti­ca­mente 22 años. Cuando me informo de algo es por­que no puedo evi­tarlo, yo no busco las noti­cias jamás. Odio cuando estoy comiendo en algún sitio y alguien pone el tele­dia­rio y yo no puedo irme o decir que cam­bien de canal, cuando el tío del 20 minu­tos me alcanza y me obliga a coger el perió­dico y leo los titu­la­res sin poder evi­tarlo, cuando daba cla­ses de con­du­cir y mi profe lle­vaba puesta la radio, cuando oigo alguna con­ver­sa­ción en el autobús…

Las cosas que pasan por el mundo pro­du­cen un efecto mucho más devas­ta­dor en mí por­que son cosas que ocu­rren de ver­dad. Por lo mismo siem­pre he odiado la His­to­ria. En el ins­ti­tuto me obli­ga­ban a estu­diar His­to­ria y aun­que mis libros de texto no se recrea­ban en deta­lles tru­cu­len­tos, me moles­taba bas­tante ente­rarme de cier­tas cosas que han ocurrido.

Es difí­cil man­te­ner una bur­buja como la que pre­tendo tener a mi alre­de­dor. A veces hay cosas que se me esca­pan y se cue­lan den­tro y enton­ces lo paso bas­tante mal. Por supuesto, cuento con ayuda en forma de pequeño comité de cen­sura pri­vado. Lo cierto es que es com­pli­cado y para ir sobre seguro, al final lo único que veo en la tele o en el cine son pelis de dibu­jos, come­dias román­ti­cas y porno (bási­ca­mente cosas donde la gente se quiere).

Las con­se­cuen­cias prác­ti­cas de todo esto no son boni­tas. Para empe­zar, lo de no ver noti­cias ni apren­der sobre la His­to­ria, es más, tra­tar de olvi­dar lo que sé sobre ella, me con­vierte en una per­sona bas­tante inculta. Eso me molesta bas­tante. Si lo uni­mos a los gus­tos cine­ma­to­grá­fi­cos de los que hago gala, mi ima­gen ante el mundo es de un ser extre­ma­da­mente pri­ma­rio y con vida inte­rior nula. Me estoy per­diendo y me voy a per­der gran­des joyas del cine. Las pelí­cu­las favo­ri­tas de mis ami­gos sue­len estar en mi lista de pelí­cu­las cen­su­ra­das, por algo será. Tam­poco puedo par­ti­ci­par en las con­ver­sa­cio­nes sobre las series de moda (Lost, Heroes…) ni sobre la actua­li­dad ni puedo ir al cine con casi nadie. Es más, ni siquiera me puede gus­tar el cine en sí por­que carezco de pers­pec­tiva. Casi todas las pelí­cu­las que veo son malí­si­mas, soy cons­ciente de ello. A veces me plan­teo hacer un esfuerzo, pero no se trata sólo de estar una hora y media sufriendo en el cine. Las esce­nas y las pala­bras se que­dan gra­ba­das a fuego en mi cere­bro y me pro­du­cen mucha angus­tia durante mucho tiempo.

Conozco a gente que no soporta la san­gre, tam­bién a gente que no puede ver pelis de terror pero no sé de nadie a quien le pase lo mismo que a mí. Desde hace un mon­tón de tiempo busco a alguien así pero ni lo he encon­trado yo ni he encon­trado a nadie que supiese de alguien. Así que si esto lle­gase a cual­quiera con un pro­blema simi­lar esta­ría bien que se pusiera en con­tacto con­migo. Podría­mos hablar e incluso que­dar para ver alguna peli de Disney.

Acla­ra­ción:

Soy cons­ciente de que el mundo real no es de color de rosa, mi bur­buja no se basa en igno­rar los pro­ble­mas. No vivo en mi mundo pri­vado de fan­ta­sía, prin­ce­sas Dis­ney, flo­res mul­ti­co­lo­res y tetas de sili­cona. Paso gran parte del tiempo pen­sando en los pro­ble­mas del mundo y por eso no nece­sito que me los recuer­den cons­tan­te­mente. Una vez leí por ahí, hace un mon­tón de tiempo, que iban a poner por la tele unas imá­ge­nes del poblado de los Pitu­fos des­truido por la gue­rra o en plan campo de refu­gia­dos o algo así, para inten­tar con­mo­ver a la gente, usando una espe­cie de sím­bolo de la infan­cia. Esto era por­que la gente cada vez se mos­traba más insen­si­ble ante la muerte de sus seme­jan­tes debido a que esta­mos “acos­tum­bra­dos” a verlo todo el rato en el tele­dia­rio. Pues vale, es eso, yo no intento igno­rar esas cosas en abso­luto y obvia­mente no podría acos­tum­brarme jamás. No nece­sito que me recuer­den que la gente se muere, lo pienso muy a menudo y es una putada. No sé qué por­cen­taje de vues­tro tiempo y vues­tros pen­sa­mien­tos dedi­cáis a pen­sar en las gue­rras, la pobreza, el ham­bre, etc, aún viendo todas las noti­cias y leyendo todos los perió­di­cos. Creo que el que yo dedico es lo sufi­cien­te­mente ele­vado como para que me afecte en mi vida nor­mal, si encima me nutriese de estí­mu­los exter­nos como pelí­cu­las o titu­la­res de la prensa creo que aca­ba­ría bas­tante mal.